- Ordinario 3293-09 del CMN: informa de la categoría de Monumento Arqueológico de los restos o vestigios de muros enterrados al lado sur del cerro Marimán de Negrete, y declara su protección según Ley 17.288 de Monumentos Nacionales. Anexo a ordinario 3293-09 del CMN: informe de visita a terreno, al sitio del hallazgo de muros enterrados que pudieron ser parte del fuerte de Negrete.
- Ordinario 4376-09 del CMN: informe de terreno y evaluación preliminar del Sitio Monumento Arqueológico Fuerte de Negrete y bases técnicas para su caracterización. Anexo a ordinario 4376-09 del CMN.
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Eso sí, debieron pasar siete años desde el hallazgo de los restos de muros enterrados a los pies del cerro Marimán, para recién conocer la determinación del Consejo de Monumentos Nacionales que informa de la “categoría de monumento arqueológico” para estos vestigios.
El escrito, dirigido al alcalde de Negrete Edwin Von Jentschyk y con copia al gobernador provincial Esteban Krause, entre otros, señala que “estas estructuras, al estar más de un siglo fuera de contexto de uso, y al día de hoy completamente sepultada, corresponde a un sitio arqueológico protegido por la Ley Nº 17.288 de Monumentos Nacionales, estando prohibida su alteración sin autorización previa del Consejo de Monumentos Nacionales”.
El documento, firmado por Oscar Acuña Poblete –secretario ejecutivo del organismo-, añade que “dado el interés de estos restos patrimoniales para la historia de Negrete, sugerimos estudiar la posibilidad de efectuar un proyecto de investigación que permita dilucidar la real temporalidad de estos vestigios, pudiendo aportar además a su conservación, puesta en valor y difusión a la comunidad local y regional”.
SIETE AÑOS
Pese a lo importante de la determinación, debieron pasar siete años desde el hallazgo de los vestigios para que el Consejo de Monumentos Nacionales, dependiente del Ministerio de Educación, dictaminara la medida.
Tal como informó La Tribuna el 6 de septiembre de 2002, fue el escultor y artesano mapuche de Negrete Osvaldo Lipin, quien encontró los restos de muros. “Esto es parte del patrimonio de Negrete. Las autoridades tienen que hacer algo por esto, descubrirlo para que sirva al turismo”, señaló Lipin en varias ocasiones.
No obstante, su yerno Victoriano Sáez Hidalgo siguió la huella al descubrimiento insistiendo para que no pasara inadvertido.
Sáez recordó que en diciembre del año 2002 el Consejo de Monumentos Nacionales se reunió y acordó que vendría a Negrete un arqueólogo, para estudiar los restos de muros. Pero aquello nunca ocurrió y el importante hallazgo quedó en el olvido.
“El 2003 hice un reclamo por teléfono que no dio resultado. Pasó el tiempo y en diciembre del año pasado, basándose en el compromiso asumido el 2002, reclamé directamente a través de una carta dirigida a la Presidencia de la República”, recordó Sáez. Desde allí se instruyó al Consejo de Monumentos Nacionales para que de una vez por todas asumiera el compromiso de visitar Negrete. La visita se concretó a comienzos de este año.
La tardanza, según Sáez, dio pie para que durante todos estos años el lugar permaneciera abandonado, e incluso el terreno fuera utilizado para un rally en el verano recién pasado.
EL INFORME
El 8 de enero de 2009, la arqueóloga y funcionaria de la Comisión de Patrimonio Arqueológico del Consejo de Monumentos Nacionales, Claudia Prado Berlien, llegó a Negrete para visitar el sitio en cuestión.
De acuerdo al posterior informe de la arqueóloga –fechado en julio-, el objetivo fue “evaluar la denuncia de Victorino Sáez de hallazgo de restos de un muro de adobe enterrado, de antigua data, realizado en los faldeos del cerro Marimán (Antiguo Negrete), que puede corresponder a restos del antiguo fuerte”. Entre las observaciones se menciona que “en la explanada ubicada al sur del Cerro de Marimán, se conservaban aún enterrados vestigios de un muro de adobe”; “revisado este muro, se pudo constatar que está elaborado de adobes de arcilla compacta, con pocas inclusiones. Las dimensiones son de 52 cm. de largo, por 24 de ancho y entre 8 a 10 de alto, contrastando con las medidas de adobes de la zona central de Chile, que en general para el siglo XIX y XX eran de 60 cm. de largo, por 30 de ancho y unos 10 de alto. Esto no es de extrañar, pensando que durante el siglo XVI y XVII uno de los problemas de las autoridades fue establecer medidas estándares en los materiales de construcción, con la finalidad de facilitar la reparación de las construcciones con elementos de la misma medida, como queda establecido en las Actas del Cabildo de Santiago para este período.
En sus conclusiones el informe indica que “la extensión del muro detectado, su alto y su ancho, así como el estar completamente enterrado, nos hablan de una construcción de grandes dimensiones, elaborada con tecnología hispana o europea y de larga data. Por la historia de la fundación de Negrete en el siglo XIX, y la falta de antecedentes de una estructura o construcción de estas dimensiones en este lugar, llevar a plantear que efectivamente estos restos pueden pertenecer al antiguo fuerte de Negrete del siglo XVII”.
La información insertada a continuación fue publicada, el 21 de Agosto de 2009, por el Diario La Tribuna de Los Angeles:El documento, firmado por Oscar Acuña Poblete –secretario ejecutivo del organismo-, añade que “dado el interés de estos restos patrimoniales para la historia de Negrete, sugerimos estudiar la posibilidad de efectuar un proyecto de investigación que permita dilucidar la real temporalidad de estos vestigios, pudiendo aportar además a su conservación, puesta en valor y difusión a la comunidad local y regional”.
Pese a lo importante de la determinación, debieron pasar siete años desde el hallazgo de los vestigios para que el Consejo de Monumentos Nacionales, dependiente del Ministerio de Educación, dictaminara la medida.
Tal como informó La Tribuna el 6 de septiembre de 2002, fue el escultor y artesano mapuche de Negrete Osvaldo Lipin, quien encontró los restos de muros. “Esto es parte del patrimonio de Negrete. Las autoridades tienen que hacer algo por esto, descubrirlo para que sirva al turismo”, señaló Lipin en varias ocasiones.
No obstante, su yerno Victoriano Sáez Hidalgo siguió la huella al descubrimiento insistiendo para que no pasara inadvertido.
Sáez recordó que en diciembre del año 2002 el Consejo de Monumentos Nacionales se reunió y acordó que vendría a Negrete un arqueólogo, para estudiar los restos de muros. Pero aquello nunca ocurrió y el importante hallazgo quedó en el olvido.
“El 2003 hice un reclamo por teléfono que no dio resultado. Pasó el tiempo y en diciembre del año pasado, basándose en el compromiso asumido el 2002, reclamé directamente a través de una carta dirigida a la Presidencia de la República”, recordó Sáez. Desde allí se instruyó al Consejo de Monumentos Nacionales para que de una vez por todas asumiera el compromiso de visitar Negrete. La visita se concretó a comienzos de este año.
La tardanza, según Sáez, dio pie para que durante todos estos años el lugar permaneciera abandonado, e incluso el terreno fuera utilizado para un rally en el verano recién pasado.
El 8 de enero de 2009, la arqueóloga y funcionaria de la Comisión de Patrimonio Arqueológico del Consejo de Monumentos Nacionales, Claudia Prado Berlien, llegó a Negrete para visitar el sitio en cuestión.
De acuerdo al posterior informe de la arqueóloga –fechado en julio-, el objetivo fue “evaluar la denuncia de Victorino Sáez de hallazgo de restos de un muro de adobe enterrado, de antigua data, realizado en los faldeos del cerro Marimán (Antiguo Negrete), que puede corresponder a restos del antiguo fuerte”. Entre las observaciones se menciona que “en la explanada ubicada al sur del Cerro de Marimán, se conservaban aún enterrados vestigios de un muro de adobe”; “revisado este muro, se pudo constatar que está elaborado de adobes de arcilla compacta, con pocas inclusiones. Las dimensiones son de 52 cm. de largo, por 24 de ancho y entre 8 a 10 de alto, contrastando con las medidas de adobes de la zona central de Chile, que en general para el siglo XIX y XX eran de 60 cm. de largo, por 30 de ancho y unos 10 de alto. Esto no es de extrañar, pensando que durante el siglo XVI y XVII uno de los problemas de las autoridades fue establecer medidas estándares en los materiales de construcción, con la finalidad de facilitar la reparación de las construcciones con elementos de la misma medida, como queda establecido en las Actas del Cabildo de Santiago para este período.
En sus conclusiones el informe indica que “la extensión del muro detectado, su alto y su ancho, así como el estar completamente enterrado, nos hablan de una construcción de grandes dimensiones, elaborada con tecnología hispana o europea y de larga data. Por la historia de la fundación de Negrete en el siglo XIX, y la falta de antecedentes de una estructura o construcción de estas dimensiones en este lugar, llevar a plantear que efectivamente estos restos pueden pertenecer al antiguo fuerte de Negrete del siglo XVII”.
El 6 de septiembre de 2002, La Tribuna informaba sobre un hallazgo muy llamativo. En el cerro Marimán de Negrete, se habían encontrado restos de un antiquísimo muro, con unos enormes adobes. ¿Sería parte del desaparecido fuerte, de que hablaban las páginas de la historia colonial de la Guerra de Arauco y de ese conflicto desarrollado en la Alta Frontera que marcaba el río Bío Bío? Era probable y ante la duda, bien valía consultar.
Debieron pasar ¡siete años! Para que el Consejo de Monumentos Nacionales se hiciera cargo de esa duda sólida y declarara “monumento arqueológico” ese sector, como medida inicial de protección. La información de La Tribuna, publicada ayer, permite visualizar un camino que debiera derivar en el rescate de tan preciado tesoro, para darle el realce merecido, no únicamente con una mirada nostálgica, sino como parte de la historia que debe ser rescatada también en lo material. Incluso, se puede convertir en un foco de atractivo para la zona, al ser parte de un futuro circuito de fuertes españoles del río Bío Bío, que sería recorrido por chilenos y extranjeros.
Victoriano Sáez, admirable estudioso de la identidad de su comuna, recordó que en diciembre del 2002, el Consejo de Monumentos Nacionales se reunió y acordó que vendría a Negrete un arqueólogo. Eso ocurrió recién el pasado 8 de enero. Acota que “el 2003, hice un reclamo por teléfono que no dio resultado. Pasó el tiempo y en diciembre del año pasado, basándose en el compromiso asumido el 2002, reclamé directamente a través de una carta dirigida a la Presidencia de la República”. El informe de la arqueóloga fue emitido recién en julio pasado y ahora, el Consejo tomó la decisión. Mientras tanto, durante siete años, el sitio estuvo abandonado e incluso se efectuó encima una competencia de motocross. Ojalá que el paso de los años no haya deteriorado esos vestigios.
En las conclusiones del informe de la arqueóloga, se manifiesta: “la extensión del muro detectado, su alto y su ancho, así como el estar completamente enterrado, nos hablan de una construcción de grandes dimensiones, elaborada con tecnología hispana o europea y de larga data. Por la historia de la fundación de Negrete en el siglo XIX, y la falta de antecedentes de una estructura o construcción de estas dimensiones en este lugar, llevar a plantear que efectivamente estos restos pueden pertenecer al antiguo fuerte de Negrete del siglo XVII”.
El escrito oficial, del 4 de agosto de 2009, lo envió el organismo público al alcalde de Negrete, Edwin Von Jentschyk, con copia al gobernador provincial Esteban Krause, entre otros, señalando que “estas estructuras, al estar más de un siglo fuera de contexto de uso, y al día de hoy completamente sepultada, corresponde a un sitio arqueológico protegido por la Ley Nº 17.288 de Monumentos Nacionales, estando prohibida su alteración sin autorización previa del Consejo de Monumentos Nacionales”.
El decreto añade que “dado el interés de estos restos patrimoniales para la historia de Negrete, sugerimos estudiar la posibilidad de efectuar un proyecto de investigación que permita dilucidar la real temporalidad de estos vestigios, pudiendo aportar además a su conservación, puesta en valor y difusión a la comunidad local y regional”. Por ello, surge de inmediato la pregunta: ¿qué hacer ahora? Caminos hay muchos y no podemos esperar otros siete años para abordar este desafío. Por el contrario, es urgente, tanto para evitar un mayor deterioro de esos restos arqueológicos, como para darle relevancia y uso apropiado, de carácter educacional, histórico y turístico. Para ello, hay que visualizar adónde concurrir, incluso a fondos extranjeros –España, por ejemplo- para completar la investigación arqueológica e histórica y postular proyectos que le den una presencia que merece absolutamente.
Tal como informó La Tribuna en septiembre de 2002, fue el escultor y artesano mapuche de Negrete Osvaldo Lipin, quien encontró los restos de muros. “Esto es parte del patrimonio de Negrete. Las autoridades tienen que hacer algo por esto, descubrirlo para que sirva al turismo”, señaló Lipin en varias ocasiones. Su yerno, Victoriano Sáez Hidalgo, ha seguido la huella al descubrimiento, insistiendo, para que no pase inadvertido. La batalla, ahora, debe ser de toda una comunidad, no solamente de los negretinos, sino los biobenses en su conjunto. La Guerra de Arauco nos diferencia, porque este es el territorio de la Alta Frontera y debemos saber lucirlo apropiada, oportuna y entusiastamente.
Victoriano Sáez, admirable estudioso de la identidad de su comuna, recordó que en diciembre del 2002, el Consejo de Monumentos Nacionales se reunió y acordó que vendría a Negrete un arqueólogo. Eso ocurrió recién el pasado 8 de enero. Acota que “el 2003, hice un reclamo por teléfono que no dio resultado. Pasó el tiempo y en diciembre del año pasado, basándose en el compromiso asumido el 2002, reclamé directamente a través de una carta dirigida a la Presidencia de la República”. El informe de la arqueóloga fue emitido recién en julio pasado y ahora, el Consejo tomó la decisión. Mientras tanto, durante siete años, el sitio estuvo abandonado e incluso se efectuó encima una competencia de motocross. Ojalá que el paso de los años no haya deteriorado esos vestigios.
En las conclusiones del informe de la arqueóloga, se manifiesta: “la extensión del muro detectado, su alto y su ancho, así como el estar completamente enterrado, nos hablan de una construcción de grandes dimensiones, elaborada con tecnología hispana o europea y de larga data. Por la historia de la fundación de Negrete en el siglo XIX, y la falta de antecedentes de una estructura o construcción de estas dimensiones en este lugar, llevar a plantear que efectivamente estos restos pueden pertenecer al antiguo fuerte de Negrete del siglo XVII”.
El escrito oficial, del 4 de agosto de 2009, lo envió el organismo público al alcalde de Negrete, Edwin Von Jentschyk, con copia al gobernador provincial Esteban Krause, entre otros, señalando que “estas estructuras, al estar más de un siglo fuera de contexto de uso, y al día de hoy completamente sepultada, corresponde a un sitio arqueológico protegido por la Ley Nº 17.288 de Monumentos Nacionales, estando prohibida su alteración sin autorización previa del Consejo de Monumentos Nacionales”.
El decreto añade que “dado el interés de estos restos patrimoniales para la historia de Negrete, sugerimos estudiar la posibilidad de efectuar un proyecto de investigación que permita dilucidar la real temporalidad de estos vestigios, pudiendo aportar además a su conservación, puesta en valor y difusión a la comunidad local y regional”. Por ello, surge de inmediato la pregunta: ¿qué hacer ahora? Caminos hay muchos y no podemos esperar otros siete años para abordar este desafío. Por el contrario, es urgente, tanto para evitar un mayor deterioro de esos restos arqueológicos, como para darle relevancia y uso apropiado, de carácter educacional, histórico y turístico. Para ello, hay que visualizar adónde concurrir, incluso a fondos extranjeros –España, por ejemplo- para completar la investigación arqueológica e histórica y postular proyectos que le den una presencia que merece absolutamente.
Tal como informó La Tribuna en septiembre de 2002, fue el escultor y artesano mapuche de Negrete Osvaldo Lipin, quien encontró los restos de muros. “Esto es parte del patrimonio de Negrete. Las autoridades tienen que hacer algo por esto, descubrirlo para que sirva al turismo”, señaló Lipin en varias ocasiones. Su yerno, Victoriano Sáez Hidalgo, ha seguido la huella al descubrimiento, insistiendo, para que no pase inadvertido. La batalla, ahora, debe ser de toda una comunidad, no solamente de los negretinos, sino los biobenses en su conjunto. La Guerra de Arauco nos diferencia, porque este es el territorio de la Alta Frontera y debemos saber lucirlo apropiada, oportuna y entusiastamente.



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La siguiente imagen corresponde a un cañón que se encuentra actualmente en la plaza de armas de la comuna de Negrete, el cual sería un mudo testigo material del fuerte de Negrete San Francisco de Borja, el cual fue trasladado desde el cerro Marimán (de acuerdo a lo indicado por el profesor de castellano y poeta de Negrete Boris Beratto, quien, además, propuso que el pasaje Francisco de Borja y villa El Fuerte, llevaran tales nombres en rememoración del histórico fuerte), donde hubo un torreón que servía de atalaya, y que era parte de la fortaleza de Negrete. Además, existe evidencia histórica de su existencia, según se puede leer en el acta del Parlamento de Negrete de 1803, donde se menciona lo siguiente: "...a las seis de la mañana se verificase la apertura del Parlamento General, en la ramada destinada a este efecto, cuya hora se anunciaría por un cañonazo como aviso general para todos..." y "...guardarían escrupulosamente los tratados y consejos de este Parlamento y del anterior, lo que verificado con el mayor decoro y general alegría de los cuatro Butalmapus, se hizo la salva de quince cañonazos...":
Mira una galería de imágenes en Picasa de Google, en Flickr de Yahoo. en Windows Live de Microsoft o en Facebook, o bien imágenes georeferenciadas en el mapa de Google Earth, del sitio Monumento Arqueológico nacional, ubicado en el entorno del cerro Marimán de Negrete, donde estuvo el histórico fuerte de Negrete San Francisco de Borja.
También, revisa el documento, ordinario número 3293-09, emanado desde el Consejo de Monumentos Nacionales a la Municipalidad de Negrete, fechado Santiago, 4 de Agosto de 2009, se notifica y declara Monumento Nacional en la categoría de Monumento Arqueológico los restos de muros enterrados al lado del cerro Marimán de Negrete, según el artículo 21 de la Ley 17.288 de Monumentos Nacionales, el cual establece que: “Por el solo ministerio de la ley, son Monumentos Arqueológicos de propiedad del Estado los lugares, ruinas, yacimientos y piezas antropo-arqueológicas que existan sobre o bajo la superficie del territorio nacional. Para los efectos de la presente ley quedan comprendidas también las piezas paleontológicas y los lugares donde se hallaren.”; y cuya declaración implica la protección del sitio. Se adjunta con dicho ordinario el informe de la visita explorativa realizada, el 8 de Enero de 2009, por la arqueóloga Claudia Prado Berlien, al sitio del hallazgo que pudo ser parte del fuerte de Negrete San Francisco de Borja.
Mira, respecto a este tema, portadas y páginas digitalizadas de publicaciones del Diario La Tribuna de Los Angeles:
- Alto interés en la comunidad científica e histórica por hallazgo de lo que pudo ser histórico Fuerte de Negrete, 1 de 2 (publicado por el Diario La Tribuna el 6 de Septiembre de 2002).
- Alto interés en la comunidad científica e histórica por hallazgo de lo que pudo ser histórico Fuerte de Negrete, 2 de 2 (publicado por el Diario La Tribuna el 6 de Septiembre de 2002).
- Muros en cerro Marimán entran a categoría de Monumento Arqueológico y Protegen vestigios de posible Fuerte de Negrete, 1 de 2 (publicado en Diario La Tribuna del 20 de Agosto de 2009).
- Muros en cerro Marimán entran a categoría de Monumento Arqueológico y Protegen vestigios de posible Fuerte de Negrete, 2 de 2 (publicado en Diario La Tribuna del 20 de Agosto de 2009).
Protegen vestigios de probable fuerte histórico en Negrete: "MONUMENTO ARQUEOLÓGICO".
Protegen vestigios de probable fuerte histórico en Negrete (publicado el 20-8-2009 por el Diario La Tribuna).
Vestigios de un pasado notable (publicado el 21-8-2009 por el Diario La Tribuna).
- Consejo de Monumentos Nacionales de Chile, declara protección, en la categoría de "MONUMENTO ARQUEOLOGICO", de los vestigios de muros enterrados al lado sur del cerro Marimán de Negrete.